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Entrevista
El mundo adulto, un laberinto de posibilidades
Conversamos con Sebastián Oyuela, ingeniero naval y mecánico egresado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), quien además se desempeña como becario doctoral en el CSC
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Somos Angelina y Sophia, estudiantes de 5º año, y estamos realizando una entrevista en el marco de las Prácticas Vinculadas al Futuro. El objetivo de esta nota es conocer más sobre la investigación científica y aprender aspectos relacionados con el ámbito profesional, para seguir fortaleciendo nuestra formación.
Para ello, entrevistamos a Sebastián Oyuela, becario doctoral e integrante del Centro de Simulación Computacional para Aplicaciones Tecnológicas. Su beca (PERUILH) está destinada al desarrollo de estudios e investigaciones científicas o tecnológicas que representen un avance significativo.
Antes de comenzar el doctorado, y mientras finalizaba su carrera de grado en Ingeniería Naval y Mecánica, Sebastián decidió realizar su trabajo profesional sobre simulaciones numéricas en hidrodinámica, a partir de la sugerencia de un profesor. Fue entonces cuando su director le propuso la posibilidad de seguir esa línea de investigación en el doctorado.
Así lo hizo y actualmente se encuentra en el Centro de Simulación Computacional para Aplicaciones Tecnológicas (CSC) del CONICET, finalizando su investigación sobre “Métodos combinados CFD–EFD para mejorar la predicción de potencia en buques”.
El trabajo se basa en la combinación de simulaciones numéricas y ensayos experimentales a fin de predecir el comportamiento de un buque. Para llevar a cabo el estudio se reduce la escala de los modelos con los que trabaja. Para ello, utiliza modelos a escala reducida, una metodología que presenta el desafío de los llamados “efectos de escala”.
Al preguntarle por qué considera relevante su investigación, mencionó que, al realizar un doctorado o seguir la carrera de investigador, muchas veces se pierde el foco debido a la presión de pensar que el trabajo propio debe ser revolucionario. “Después entendés que sos parte de un engranaje en la comunidad científica y que es importante que todos hagan su aporte, aunque no siempre se entienda la utilidad directa”.
Además, para desarrollar su segundo tema de investigación, centrado en hélices, tuvo la oportunidad de contactar con un investigador de Génova, Italia y trabajar junto a él. El programa UBA Int Doctoral financió ese viaje, cuya duración suele ser de entre tres y seis meses. “Me gustó la experiencia porque la persona con la que trabajé tenía mucho material y conocimiento; fue una experiencia laboral muy intensa”, nos contó Sebastián.
Más allá de su dedicación a la investigación —y salimos un poco del ámbito profesional para preguntarle qué hace en su tiempo libre—, nos relato que, además de ser una persona estudiosa e intelectual, también tiene su lado artístico: solía estudiar canto y, actualmente, sus pasiones son la calistenia y los idiomas. Habla inglés, francés, alemán e italiano, además del español, por supuesto.
También comentó que, según el momento, puede estar más enfocado en su proyecto de investigación o compartir más en lo social, y que a lo largo de su carrera logró mantener un equilibrio entre ambos aspectos.
Durante el último año de secundaria, los estudiantes se acercan cada vez más a uno de esos momentos decisivos que moldean el futuro. A sus 18 años, Sebastián sabía que le agradaba la idea de ser ingeniero, ¿y cómo no, si tenía facilidad con materias como matemática? El único problema era decidir qué rama de la ingeniería quería seguir.
Entonces, hablando con su familia, entendió que la ingeniería naval le abriría un sinfín de puertas. “El mundo se maneja en barcos”, le había comentado su mamá.
Estas puertas que se abren o se cierran son como un enorme laberinto que construimos: hay pasillos que conducen a otros pasillos, algunos sin salida, y a veces parece difícil encontrar el camino en ese laberinto eterno e imaginario.
Teniendo en cuenta su recorrido en la vida, nuestras recomendaciones a la hora de elegir una carrera son: “no se apresuren, tómenlo con calma e investiguen más allá de si soy bueno o me gusta tal cosa; vean que les interesa, cuál es la propuesta y su salida laboral”.
PROGRAMA MIRADA JOVEN
Entrevistas a investigadores del CONICET realizadas, producidas y escritas por estudiantes de nivel secundario.
Angelina Amoroso y Sophia Yu Escudero, estudiantes de 5º año de secundaria, del colegio Instituto Santa Ana y San Joaquín, CABA, Argentina.